Las temperaturas bajo cero y las heladas no son infrecuentes en invierno, factores que también afectan a los lubricantes refrigerantes. Para que los usuarios puedan utilizar los lubricantes refrigerantes en las mejores condiciones durante la estación fría, las condiciones de almacenamiento de los productos deben ser adecuadas. Pues, si los lubricantes refrigerantes se exponen a temperaturas gélidas, su calidad puede verse afectada.
¿Por qué las condiciones de helada afectan al refrigerante?
Cada refrigerante es una interacción altamente compleja de componentes individuales y aditivos formulados individualmente. Para garantizar la homogeneidad de los refrigerantes, y de este modo garantizar un rendimiento completo y duradero, los refrigerantes deben protegerse tanto de las heladas como de la luz solar directa.
Nuestra recomendación: Almacene los fluidos refrigerantes a temperaturas entre 5 y 40 °C.
¿Qué sucede si el refrigerante tiene temperaturas
¿se expone a menos de 5 °C?
En este caso, pueden producirse precipitaciones en el producto, que sin embargo se pueden disolver uniformemente a temperatura ambiente y agitándolo. Cuanto mayor sea el período a menos de 5 °C, mayor será, en consecuencia, el tiempo del proceso reversible. Se puede asumir que no hay limitación de calidad si todos los componentes congelados se descongelan y se distribuyen homogéneamente en el producto nuevamente mediante agitación.
¿Qué hacer si el refrigerante se ha almacenado por debajo de la temperatura recomendada?
Compruebe el estado del producto de la siguiente manera:
- Dejar que el refrigerante vuelva a calentarse completamente a temperatura ambiente.
- Homogeneizar (por ejemplo, agitar)
- Tomar muestras de patrones medios
- Verificar apariencia y (en fluidos de corte miscibles en agua) emulgabilidad
El líquido refrigerante está en pleno funcionamiento si tanto el aspecto/homogeneidad como la emulsionabilidad son correctos.